Continúa en escena este fin de semana “Agosto” de Juancito Rodríguez

SANTO DOMINGO.-  “Agosto”, la exitosa y premiada obra del norteamericano Tracy Letts, continúa en escena este fin de semana viernes 13, sábado 14  a las 8:30 pm y domingo 15  de julio a las 6:30pm, en la sala Ravelo del Teatro Nacional, bajo la dirección de Indiana Brito y la producción de Juancito Rodríguez.

La obra, ganadora de los premios  un Pulitzer y seis Tony, cuenta con las actuaciones estelares de Elvira Taveras, Richard Douglas, Yanela Hernández y Ruth Emeterio, quienes compartirán escenario con Luvil González, Brayan Payano, María Angélica Ureña, Johanna González, Anderson Mercedes, Santiago Alonzo y Pamela Herdiz.

“Agosto”, considerada la obra más exitosa de Letts, se estrenó en Chicago en el 2007, y en ese mismo año se llevó Broadway (Nueva York), donde estuvo en cartel hasta 2009. Su contenido de tragicomedia o comedia negra, fue llevado al cine en el año 2013, y obtuvo muy buenas críticas.

El incansable teatrista Juancito Rodríguez, presidente de JR Presenta, consideró esta nueva producción como el mayor reto de su carrera, ya que es una obra que ha sido reconocida con prestigiosos galardones, como el Drama DeskAwardforOutstanding Play (2008), Premio Pulitzer de Teatro (2008) y (6) Premios Tony, a la mejor obra de teatro (2008).

Las funciones, que tendrán un precio de entrada de RD$1,000.00  por  personas, iniciarán a las 8:30 de la noche. Las boletas estarán a la venta en Ticket Express, Uepa Ticket, Jumbo, Puntos de Venta CCN, Club de Lectores del Listín Diario, Vía Grupo y en la boletería del Teatro Nacional.

LA TRAMA

La trama de la obra inicia con la reunión de la familia Weston, por la desaparición y posterior suicidio del padre. Al calor de un sofocante agosto surgen los conflictos, en un reencuentro que servirá para hacer aflorar todos los malos entendidos y reproches enterrados por el tiempo. La madre, gravemente enferma, y las tres hijas, con vidas sentimentales desastrosas, centrarán el conflicto. Unidas, a parte de los lazos sanguíneos, por la incapacidad de ser felices, pareciera que viven para hacerse daño.